Consejos
En aquella población pequeña se rumoraban tantas cosas
de la ciudad capital que cuando el llego a ella sintió temor al ver ese
monstruo de concreto si en las películas se veía muy bonito con sus coches
caminando como hormigas y sus millones de ojos encendidos ya transitando sus
calles era diferente la piel se ponía chinita y el corazón se quería escapar
por la garganta de tan asustado que se ponía.
Aun recordaba aquellas recomendaciones de su mama y de
su abuelo consejos todos tendentes a observar un buen comportamiento para merecer
el respeto de los demás y así evitar problemas que pudieran hacerle daño. En cambio
su padre permanecía despreocupado tal vez porque había vivido ya en la ciudad
de México no hacía caso de tanto milagrito que se le colgaba a la antigua Tenochtitlán.
Recuerda bien solía decirle su abuela que el ladrón y
el malagradecido no tienen cavidad en ningún lado de todos los lugares son
rechazados porque nadie les tiene confianza.
Como siempre ese día al termino de clases espero en el
sitio acostumbrado a su amigo ambos compartían aquel reducidísimo pero
gigantesco en ilusiones cuartito. La necesidad ayuda muchas veces a sacar
fuerzas sin saber de dónde por esta razón los dos regresarían caminando a casa
pues viajar en camión era un lijo que no podían darse sobre todo cuando la beca
había volado días atrás.
Mira que ricos tacos dijo su amigo me comería fácilmente
unos diez si es cierto repuso el otro con eso de que no comemos desde ayer diez
hasta serian pocos.
Pero… ahora que terminemos nuestra carrera nos vamos a
dar vida de rey agrego el amigo.
Pues… primero hay que comer si no dudo mucho que
terminemos nuestros estudios concluyo el otro.
Oye y si pedimos unos tacos y luego nos echamos un
corridito? Anímate al fin no creo que nos alcance el taquero dijo su amigo.
Como si hubieses escuchado la sugerencia, el estomago
protesto con un dolor y los intestinos empezaron a gruñir.
En primer lugar eso sería robo y en segundo este hombre
vende tacos porque tiene necesidad yo creo que más vale flaco pero libre que
gordo en el botellón.
De esta manera tragando mucha saliva para engañar a las
tripas se fueron caminando y riéndose con la ocurrencias de cada quien.
Reflexión
Respetar las cosas ajenas no solo nos hace honrados si
no también garantizamos nuestra seguridad y libertad.
Sin embargo no debemos actuar con honradez solo por
temor a ser castigados debemos aprender que una persona honrada es digna de elogio.
En ocasiones podrás sentirte muy pobre por no poseer
riquezas y estarás tentado a robar o quitar a otros algo que deseas si lo haces
te sentirás siempre perseguido culpable señalado si ere honrado te sentirás
orgulloso.
¿Y tú eres honrado?
Comentario
En
mi opinión esta lectura tiene mucho que ver con lo que luego la gente hace y me
hago la misma pregunta ¿soy honrado? Esto muestra una lección de no robar cosas