jueves, 19 de noviembre de 2015

Consejos
En aquella población pequeña se rumoraban tantas cosas de la ciudad capital que cuando el llego a ella sintió temor al ver ese monstruo de concreto si en las películas se veía muy bonito con sus coches caminando como hormigas y sus millones de ojos encendidos ya transitando sus calles era diferente la piel se ponía chinita y el corazón se quería escapar por la garganta de tan asustado que se ponía.
Aun recordaba aquellas recomendaciones de su mama y de su abuelo consejos todos tendentes a observar un buen comportamiento para merecer el respeto de los demás y así evitar problemas que pudieran hacerle daño. En cambio su padre permanecía despreocupado tal vez porque había vivido ya en la ciudad de México no hacía caso de tanto milagrito que se le colgaba a la antigua Tenochtitlán.
Recuerda bien solía decirle su abuela que el ladrón y el malagradecido no tienen cavidad en ningún lado de todos los lugares son rechazados porque nadie les tiene confianza.
Como siempre ese día al termino de clases espero en el sitio acostumbrado a su amigo ambos compartían aquel reducidísimo pero gigantesco en ilusiones cuartito. La necesidad ayuda muchas veces a sacar fuerzas sin saber de dónde por esta razón los dos regresarían caminando a casa pues viajar en camión era un lijo que no podían darse sobre todo cuando la beca había volado días atrás.
Mira que ricos tacos dijo su amigo me comería fácilmente unos diez si es cierto repuso el otro con eso de que no comemos desde ayer diez hasta serian pocos.
Pero… ahora que terminemos nuestra carrera nos vamos a dar vida de rey agrego el amigo.
Pues… primero hay que comer si no dudo mucho que terminemos nuestros estudios concluyo el otro.
Oye y si pedimos unos tacos y luego nos echamos un corridito? Anímate al fin no creo que nos alcance el taquero dijo su amigo.
Como si hubieses escuchado la sugerencia, el estomago protesto con un dolor y los intestinos empezaron a gruñir.
En primer lugar eso sería robo y en segundo este hombre vende tacos porque tiene necesidad yo creo que más vale flaco pero libre que gordo en el botellón.
De esta manera tragando mucha saliva para engañar a las tripas se fueron caminando y riéndose con la ocurrencias de cada quien.
Reflexión
Respetar las cosas ajenas no solo nos hace honrados si no también garantizamos nuestra seguridad y libertad.
Sin embargo no debemos actuar con honradez solo por temor a ser castigados debemos aprender que una persona honrada es digna de elogio.
En ocasiones podrás sentirte muy pobre por no poseer riquezas y estarás tentado a robar o quitar a otros algo que deseas si lo haces te sentirás siempre perseguido culpable señalado si ere honrado te sentirás orgulloso.
¿Y tú eres honrado?
Comentario

En mi opinión esta lectura tiene mucho que ver con lo que luego la gente hace y me hago la misma pregunta ¿soy honrado? Esto muestra una lección de no robar cosas

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